penaeros
Pasaron muchas cosas desde la ultima vez que escribi en este blog donde dejo cosillas, sobretodo penitas que me afligen y que necesito contar y no saber el interlocutor, y para eso fue creado.
Hace unos dias, un compañerete se sometió a una operación rutinaria por la frecuencia con que se realiza y poco novedosa. Se trata de renovar unas valvulas de un corazón que hace tiempo que no cumple su función física como debiera. Recalco lo de física porque es lo que único que a este corazón le falla.
El caso es que mi amiguete, que lo es para mi, no está siendo capaz de volver del coma inducido al que lo obligaron tras inundarsele el pulmon de inmundicias de su propio cuerpo por problemas en la sustitucion necesaria y rutinaria de los cojones.
Él no lo sabe, porque ahora no sabe nada, pero tiene en vilo a más gente de la que podría imaginar. Y se lo recordaré cuando, fumando de nuevo, podamos hablar.
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